¡Hola gente guapa de Rebelión Veg! Soy Carlota, vuestra compañera en este viaje culinario vegano y sostenible. Hoy os traigo una receta que os va a hacer los desayunos mucho más dulces: un bizcocho con yogur de soja que está para chuparse los dedos. Y lo mejor de todo: es súper fácil de hacer y muy, pero que muy, eco-friendly. ¿Os animáis a probarlo?

Por qué elegir yogur de soja

Antes de meternos en harina, literalmente, hablemos de por qué el yogur de soja es una opción fantástica. Aparte de ser una alternativa vegetal genial para quien evita los lácteos, el yogur de soja contiene proteínas de alta calidad y es rico en calcio. Además, tiene un impacto ambiental mucho menor comparado con el yogur de origen animal. ¡Sano para ti y para el planeta!

Ingredientes para nuestro bizcocho

Lo bueno de este bizcocho es que no necesitas ingredientes raros ni de otro mundo. Aquí va la lista:

  • 1 yogur de soja natural (guarda el envase, ¡lo usaremos como medida!)
  • 2 medidas (usando el envase del yogur) de azúcar integral
  • 3 medidas de harina integral
  • 1 medida de aceite de oliva virgen extra
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • La ralladura de un limón o una naranja (para darle un toquecito mágico)
  • Una pizca de amor (y sal)

¿Véis? ¡Nada del otro mundo!

Manos a la masa

Si sois como yo, que las medidas y las precisiones os hacen echaros a temblar, os vais a alegrar: esta receta es fácil de verdad. Primero, mezclad todos los ingredientes líquidos en un bowl grande: el yogur, el aceite y la ralladura de limón. Luego, añadid poco a poco los secos: azúcar, harina y levadura, y mezclad hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. Para esparcir la magia, una buena música de fondo no viene mal. ¡A mí me gusta cocinar con algo de reggae!

El secreto del horneado perfecto

Aquí viene la parte donde nuestro bizcocho se convierte en una obra de arte. Precalentad el horno a 180°C mientras engrasáis un molde con un poco de aceite y espolvoread con harina para que nuestro bizcocho no se pegue y pueda lucir su esponjosidad sin complejos. Hornead durante unos 30 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga limpio. Y no se os ocurra abrir el horno antes de tiempo, o el bizcocho se asustará y no subirá.

Personaliza tu bizcocho

Si pensáis que este bizcocho no puede mejorar, os equivocáis. Podéis añadir frutos secos, trocitos de chocolate vegano o alguna fruta confitada antes de hornear. También podéis cortarlo por la mitad y rellenarlo con mermelada casera de fresa o albaricoque. Las posibilidades son infinitas y siempre deliciosas. Experimentad y encontrad vuestra versión favorita, ¡como verdaderos rebeldes de la repostería!

Comparte tu experiencia

Ahora que ya sabéis cómo preparar este delicioso bizcocho, me muero por saber cómo os ha salid. ¡No seáis tímidos! Compartid vuestras fotos y experiencias en los comentarios. Y si tenéis alguna pregunta o duda, ya sabéis que podéis contar conmigo. ¡Dejad vuestro comentario y juntos haremos de este mundo un lugar más dulce y sostenible!

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